dos melones dos hermanos maristas
los gatos aparecen y la bella mujer sonríe
la primavera del eros
una decisión madura
más que sensual. a pura bofetada y puñetazo
pintar las ocurrencias y provocaciones
el bolsillo lleno de piedras.
es magnética y delicada.
vigilada por sus fantasmas
una recatada joven;
frente al espejo